Reír es natural, de hecho un bebé a las 36 horas de nacido puede ofrecer una sonrisa a sus padres. Los niños están mucho más dispuestos a reírse que los adultos; un pequeño se ríe un promedio de 300 veces al día, mientras que un adulto lo hace entre quince y cien.
Si hace tiempo que no te ries a carcajada suelta porque piensas que no sabes cómo hacerlo, sigue estas sugerencias para lograrlo:
- Ofrécete la oportunidad de reír.
- La risa es como cualquier otro ejercicio que necesita ser practicado.
- En las escuelas de risa enseñan que las técnicas deben estar orientadas a reírse de la situación de los demás y también de la propia.
- Es importante saber reírte con los demás, no de los demás.
- Aprende a sacar lo mejor de tu risa.
- Acuérdate de las situaciones chuscas que viviste cuando eras niño.
- Una vez que logres reírte, no te detengas, luego te será más fácil provocar la risa.
- El conocer aspectos de tu risa, te pueden ayudar para el resto de tu vida.
Recuerda: Hay que regalarle a la gente la mejor sonrisa, eso vale mucho para el que la recibe, pero más para uno mismo.